Nos conocimos en uno de esos supermercados donde van los corazones rotos, en el pasillo de las tiritas, sólo quedaba uno de esos paquetes extra-grandes y las dos fuimos a por él pero se rompió en el forcejeo y decidimos repartirnoslas entre risas. Después continuamos acudiendo, acumulando tiritas que, según iba pasando el tiempo, dejaríamos de necesitar, pero a mi me gustaba hablar contigo y a tí conmigo. Aprendiste mi horario y dejamos de encontrarnos por casualidad para convertirlo en citas donde resumiamos el día y nos quitábamos capas de tristeza y soledad; yo te regalaba calma y tu a mí una pequeña dosis de locura. Yo seguía deshaciendo una maleta que hice para marcharme a Barcelona y tú la hacías para marcharte allí, es curioso cómo intercambiamos sitios y al mismo tiempo cruzamos nuestras vidas sin pretenderlo. Tú te vas, yo me quedo pero sin embargo estamos juntas las 24 horas del día, eres el primer mensaje de la mañana y el último del día, los buenos días y las buenas noches y entre medio miles de minutos compartiendo secretos, penas, alegrías, cabreos tuyos porque no te adaptabas, charlas para calmarte, qué hago, tú qué harías, calma, mensajes muy subidos de tono, las cosas que se complican, los sentimientos que se disparan sin querer que eso pase, habíamos dejado bien claro que no podíamos permitirnos más tiritas, ni queríamos empezar algo así, pero ¿ cómo poder controlar todo aquello? Cada enfado nos unía más en vez de separarnos. Seguíamos poniendo normas para no hacernos daño pero una y otra vez nos las saltábamos. La sinceridad por delante de todo, nunca nos ocultamos nada, siempre hemos podido ser absolutamente sinceras con la otra: " tengo ganas de sexo, si me lío con alguien te lo diré y espero que tú hagas lo mismo"... y pasó. Te organizan una cena y te presentan a alguien, un viaje en grupo y pasó. Cuando te escapaste para decírmelo porque te sentias culpable yo ya lo sabía, como tú sabías que yo sabía que algo pasaba. Creo que ese fue el momento en el que admitimos que aquello no había sido una simple amistad, que intentar proteger nuestros sentimientos nos había pasado factura. ¿Cómo entender que no nos mandásemos a la mierda?¿ Cómo entender que eso nos uniera aún más? ¿ Cómo entender que tu fueras tan bocazas y le dijeras a ella " tú tienes mi cuerpo pero ella tiene mi mente"?¿ Cómo estar con alguien y pensar en otra persona? ¿Cómo comernos todo eso con cuchara de sopa y poder rehacer toda la relación de unas cenizas? Pues sinceramente, no lo sé, pero pasó. Y ella no me aceptaba y tu le impones mi presencia en tu vida. Y cuando parece que todo va bien, que tú empiezas a ser feliz, a quererla, por que, evidentemente ella sí te ha querido a tí, como yo te he querido, aunque de otra manera, por que por mucho que pretendas ser la Reina de las Gatas, arrañar, mentir y hacer daño, en realidad eres una gatita que ronronea dócil y mimosa; los muros que tantas veces levantaste, los muros que tantas veces levanté, caían una y otra vez. Y, cuando, por fin, todo está tranquilo, en mi vida entra alguien que no se quedó pero que supuso un nuevo problema, creo que no te gustó probar de tu propio brebaje, lo curioso es que, para entonces, yo ya me había acostumbrado a que fuésemos amigas y estábamos muy bien. Reaccionaste como nunca cuando yo lo pasé mal porque no funcionó; volviste a ser lo primero por la mañana y lo último por la noche, aguantaste mi depre y me animaste, ahora era yo quien necesitaba de ti para estar bien y ahí estuviste cada día. Una persona sale y otra entra y las cosas empiezan a ir mejor en mi vida, y creo que tú estás bien en la tuya y entonces....empiezas a comportarte como una auténtica hija de puta ( perdón pero las cosas hay que decirlas como son) y sí, esta vez la discusión es muy fuerte y todo se acaba... o no, porque al final vuelves y me cuentas por qué lo has hecho, por qué tienes que dejar los deberes hechos antes de irte : el trabajo, ella y yo. Mi pregunta : ¿ por qué marcharte , empezar de cero, tiene que incluir a los amigos? Discusión; Vete a la mierda y se acabó. Eso es lo que tú querías para irte tranquila, pero , debías haberlo imaginado, contándome la verdad y esperando a que se me pasase el cabreo, iba a hacer las cosas a mi manera. Se que siempre te ha fastidiado enormemente no poder controlarme, a tí, que necesitas controlarlo todo, nunca pudiste hacerlo conmigo, tu último sms antes de marcharte me lo volvió a recordar "Supongo que me lo merecía. Y sabes? Eres lo único que escapa a mi control y eso me desespera y me atrae al mismo tiempo, pero creo que ya da igual verdad?". Pues no, no daba igual, un último mail, porque yo necesito hacer las cosas a mi manera. Has tardado 4 días en contestar, pero lo has hecho. Hay algo más fuerte que todo lo imaginable. Cuando vuelvas iremos a tomar ese café...como si fuera ayer cuando hablamos por última vez. Te quiero mucho, lo sabes, ¿ verdad? y me encantaría que siguieras compartiendo muchas cosas de mi vida....porque algún día dejarás de huir y alguien llegará al centro de tu corazón.
Aclaración: la persona de la que hablo es una persona real y en versión light y reducida, la historia también lo es, pero , esa persona es ahora una AMIGA,con la que tengo una relación un tanto especial pero amiga nada más. Y ya puestas a contar, Si, estoy con alguien y ese alguien conoce la historia que acabaís de leer.